El relator y DT Rodolfo De Paoli estuvo en Mundo Ascenso Stream contando sus experiencias como DT en Riestra, Real Pilar, Liniers, Patronato, Colón, Independiente Rivadavia y Nueva Chicago. Contó el ascenso a primera con Barracas Central. También como vivió la final del mundial en Qatar ante Francia relatando el gol de penal de Gonzalo Montiel que le dio la tercera Copa del Mundo a la Selección Argentina.
"Cuando dirijo me agarra ansiedad y como mucho. Cuándo ascendimos con Barracas Central tenia 14 o 15 kilos más. Fue el momento que más la pasé mal. Estoy flaco porque estoy cuidando con la alimentación pero me vendria bien una actividad física para despejarme. La clave es comer bien".
Su experiencia de relatar el gol de penal de Gonzalo Montiel en la final de Qatar: "Posiblemente la gente con esto de 'todos somos Montiel' y no reniego de eso. Yo estoy orgulloso. De un pibe que jugó al fútbol y que de golpe se encuentra lo que hacía Victor Hugo (Morales), Vignolo y Closs fue bárbaro". Y luego agregó: "Era yo como hice con Valenzuela en el 2021 por eso ese desahogo, ese quiebre. Lo de Montiel no era yo, somos todos. Si vos te pones a describir el penal, como te vas poner a pensar que luego de 120 minutos con la manera de la que vivimos, vas a tener la capacidad de recordar el libreto. La clave de esto es no quebrarse"
Su proceso en Deportivo Riestra: "Yo llegué a Riestra con 27 años sin ser entrenador porque el reglamento no te permitía estudiar hasta tener 30 años . Estabamos en Primera D"
Porque es entrenador: "Yo era número 10, zurdo, un enganche como Nacho Fernández y me tiraban a la izquierda de carrilero. Se puso muy de moda en los noventa. Yo debuto en primera en el año 97. El carrilero era jugar con una línea de tres / cinco y yo tenía que hacer la banda, vos jugabas condicionado. Yo cuando jugaba con la pelota tenía miedo a perderla. Esto cuando yo sea entrenador yo no lo voy a permitir. Siempre lo tuve incorporado ".
Y luego agrega está anécdota en como jugador en Nueva Chicago: "Yo era el jugador 17 en la concentración de Nueva Chicago y jugaba a la play y prácticaba para relatar y un día vino Rodolfo Motta y desconecto los cables. Vamos a gritar para que se despierten los compañeros. Tenía 18 años. Errores de juventud".
Su paso por Barracas Central: "Le ganó a Almagro 2 a 1 (el gol lo había hecho Servetto), Fabián Lisa me llamó el lunes y me dijo que nunca lo habían superado y quería conversar como entranaban algunas cosas. Para mí eso fue más que el título. Es la primera vez que lo digo. Barracas Central por momentos jugó un fútbol muy atípico al fútbol argentino. No es normal ir a la cancha de Atlético Rafaela que ganamos 1 a 0 y sabía de las dificultades, el piso"
"Yo tengo 180 partidos dirigidos entre todas las categorías. Arranque con 27 años en el 2007. Voy a cumplir 20 años".
Idea de juego: "Yo siento este futbol porque soy resultadista. Más resultadista que yo no hay. Soy resultadista y no quiero morir. Mis ideales con matices es tener la pelota nosotros, y presionar y defender y presionar y tenerla y tenerla y hacer un gol más que el rival. El rival juega y te condiciona".
Su paso por Real Pilar: "A mí me tocó con Real Pilar pelear por la desafiliacion y jugar en la cancha de Liniers que conocía porque había sido entrenador de Liniers, donde llovió torrencialmente y dónde de local hacia Deportivo Paraguayo. A mí me tocó dirigir un equipo que ganó 1 a 0 con un gol de esos imposibles. Muy difícil y eso tiene más mérito"
Independiente Rivadavia: "Estuve seis fechas. Perdimos 4 y ganamos 2. Seis puntos sobre seis partidos jugados. Un equipo recién ascendido que no nunca jugó en primera división salvo el nacional y que entrenó 20 días con 20 jugadores. Acá lo que pasó es que hubo cuatro derrotas seguidas y se terminó".
"También entendí si llegué de la D a la A como siempre digo sin representante, para mí es el premio más grande en mi vida. De la D a la A llegó la dupla Orsi - Gómez, llegó Diego Martínez, el huevo Rondina y pase por todas las categorías y llegué yo. Son técnicos reconocidos. Diego Martinez dirigió Boca Juniors, el Huevo Rondina tiene mucho recorrido y la dupla Orsi - Gomez salió campeón con Platense".
Cómo se va de Colón: "Yo me voy de Colón sin renunciar y en mi último partido no doy conferencia de prensa. Presidente y Vicepresidente me querían dar un partido más y los demás no. Yo les dije los quiero mucho por la oportunidad que me dieron porque estoy tranquilo porque actuaron de buena fe nunca supieron bien porque me dieron la posibilidad. El último partido fue con el Brown de Adrogué de (Jorge) Vivaldo que ganó 2 a 0 y la cancha era una caldera. Les pido a Javier Toledo, a Paolo Goltz y a Cristian Bernardi y les digo 'yo no voy a hablar con la prensa y no los quiero comprometer digan lo que tengan que decir pero yo no quiero irme'. Ese equipo de los últimos 11 partidos con Iván Delfino había ganado uno. Nosotros llegamos y en cuatro partidos habíamos ganado dos. Toledo y Goltz habían ido a la conferencia de prensa y dijeron ' acá como se va a ir el entrenador y respaldaba al DT. No tiene mucha prensa que los jugadores respalden al técnico. En ningún club que dirigí tuve el apodo de relator. Tendré millones de defectos pero te ven como un futbolista más porque se dan cuenta que fui futbolista como ellos"
Fue difícil dirigir a Nueva Chicago?
"Fue durísimo. Llore con angustia tres veces en los últimos treinta años. Una de las veces que llore con más dolor fue cuando dirigir a Chicago en la previa en un amistoso que hicimos contra el Gimnasia y Esgrima La Plata de (Diego) Maradona en el estadio de Gimnasia. Llegué temprano y subí a la platea. Justo esa fecha se paraba el fútbol que había elecciones presidenciales en octubre de 2019, me vino a la memoria cuando pateaba la botellita a los dos años y porque tengo que pasar por este sufrimiento y después fuimos jugamos contra Gimnasia, le ganamos el amistoso y me abrace con Maradona. Luego jugamos con Belgrano de Córdoba y empatamos 1 a 1 y casi lo ganamos. La pase muy mal de verdad y algún día se va a saber que paso en ese vestuario. Fue muy grave la situación y nunca se filtró porque fue muy grave. De ahí hubo un antes y un después. Pero se están metiendo con mi abuelo, mi papá, se estaban metiendo por el amor que siento por el fútbol. En Chicago se sabe. No volvería jamás a dirigir a Chicago. A mí Chicago me duele. Es una situación muy fea. Chicago es parte de mi vida"
"A mí me preguntaron queres dirigir Chacarita si, queres dirigir Ferro?, me encantaría dirigir Ferro. Almirante Brown? Ya lo dudaría, sería una incomodidad".
Lo dirigió a Ricardo Centurión (actual jugador de Racing de Córdoba): "Lo tuve poco tiempo pero en su último partido me regaló su camiseta. Es lo más parecido en el fútbol reducido que vi a Neymar. En el 2018 estuvo cerca de ir a la selección. Corría diferente".
Su paso por Patronato: "Toque el cielo con las manos cuando jugamos con Botafogo que quedamos eliminados en Copa Sudamericana a pesar de que el triunfo resonante fue con Atlético Nacional en Medellín y la experiencia de haber jugado Copa Libertadores con Atletico Nacional y Sudamericana con Botafogo que fue campeón de la Copa Libertadores el año siguiente y a los diez días jugar Copa Argentina contra Argentinos Jrs de Gabriel Milito en cancha de Sarmiento y haber estado a la altura en ese mes yo dije 'me van a sacar muerto del futbol' por suerte tocó madera. Hice una pausa grande para no cometer errores de que la próxima vez no es solamente elegir plantel, métodos de entrenamiento, cuerpo técnico, contexto de dónde vas a ir. Vas a ir a un lugar donde los tipos que te van a buscar están convencidos. La experiencia en Patronato fue descomunal. El fútbol argentino es muy difícil. No es que no quiera B Nacional, si hay un proyecto, si se puede armar de cero".
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