En un contexto adverso, con el equipo golpeado y mirando de reojo la parte baja de la tabla, el Cartero consiguió tres puntos que valen mucho más que eso.
El triunfo cambia el ánimo, transforma caras largas en sonrisas… al menos hasta el próximo encuentro.
Cuando venís torcido, ni siquiera los "guiños" arbitrales suelen alcanzar. Sin embargo, esta vez fue la excepción: dio un paso al frente y fue por más. Así ganó con comodidad un partido que, en la previa, se presentaba bastante difícil de lo que terminó siendo