Quilmes volvió este martes al trabajo, sin descanso luego de la derrota del pasado lunes como visitante frente a Nueva Chicago. De este modo, los jugadores iniciaron una corta semana de cara al partido del próximo sábado como local ante San Martín de San Juan (desde las 17).
El plantel trabajó dividido en dos grupos, a puertas cerradas por la mañana y en el anexo. Allí, los once titulares ante Chicago hicieron trabajos físicos regenerativos. El resto del plantel hizo una tarea técnica, recreativa y pasadas para finalizar. Esteban Glellel y Mateo Rodríguez hicieron trabajos específicos de arqueros.
De manera diferenciada, con tareas físicas en el anexo, se entrenaron los lesionados Agustín Bolívar (sobrecarga), Agustín Lavezzi (distensión muscular), Mauro Fernández (se recupera de la fractura en un dedo del pie derecho) y Lautaro Closter (sobrecarga muscular). No estuvieron en la práctica Agustín Canadell, Gabriel Vázquez ni Santino Rodríguez, porque jugaron en la Reserva ante Ferro Carril Oeste (triunfo de local por 2 a 1).