Quilmes se entrenó este jueves por la mañana y a puertas cerradas en el anexo, donde se hicieron tareas tácticas con vistas al partido del próximo sábado como local ante San Martín de San Juan (desde las 17, dirige Adrián Franklin).
Luego de una entrada en calor física y con pelota, el DT Emanuel Trípodi paró dos equipos de nueve jugadores cada uno, es decir, sin el arquero ni el delantero de área. Ambos equipos fueron mezclados, por lo tanto, no estaban divididos en titulares ni suplentes. Los dos equipos realizaban jugadas sincronizadas de ataque sin oponente, por lo que atacaban de manera alternada solamente hacia el arco en el que se turnaban los arqueros Esteban Glellel y Joaquín Canadell. Gonzalo Marinelli, al mismo tiempo, hacía trabajos específicos de arqueros. Los delanteros de área definían las jugadas de ataque, pero sin jugar para ningún equipo en particular. De este modo, todavía no hay pistas del equipo que el entrenador pondrá el sábado ante los sanjuaninos.
De manera diferenciada, con tareas físicas en el anexo, se entrenó solamente Lautaro Closter, que arrastra una lesión muscular.