Las intimidaciones en el club de Tablada parecen no tener fin. A las anteriores siete amenazas propagadas durante la gestión de la actual CD, se le sumaron unas nuevas cuatro. En las últimas horas, las viviendas del presidente y vice fueron víctimas de distintas "advertencias", que de todas manera no apabullan la "hombría de estos hombres" (así lo destaco el presidente Carlos Lancellotti, anoche en conferencia de prensa). Sumado a esto, el histórico entrenador charrúa Marcelo Vaquero, recibió una serie de amedrentes llamados telefónicos en su contra.
El mandamás, Carlos Lancellotti, picante en sus declaraciones y a la vez indignado, se preguntó públicamente si "lo que están esperando las autoridades (gobernador Antonio Bonfatti y ministro de Seguridad Raúl Lamberto) para actuar es que maten a uno". También destacó que mientras ponen plata de su bolsillo para que el club "no desaparezca", algunos se empeñan en despotricar a aquellos que tienen la voluntad de sacar el club adelante.
Antes de concluir, el vicepresidente Luis Stern largó una de las frases que más molestó al público allí presente: "Si quieren que nos vayamos del club, en acto público le entregamos la llave y el club desaparecerá".