Rodrigo Vranken arrancó de niño en Douglas, pero llegado el momento fue declarado libre y se fue. Sin embargo, siguió con su pasión por el club en la tribuna y a los 24 años tuvo una segunda oportunidad, por la cual hoy integra el plantel del Federal A: "En inferiores pensaba y tenía ese sueño de todo pibe. Pero con todo lo que me pasó, casi pedí permiso, pasé de una liga local a un Federal A, pero nunca pensé que tan rápido", explicó el delantero.
El domingo por la mañana en Gualeguaychú ante Juventud Unida y con el partido 0-1, el ex Ocampo recibió el llamado desde el banco rojinegro y entró para darle la victoria a su equipo: "En un momento escuché 'aceleren a Vranken` y yo me quería morir. Como habíamos quedado con un hombre menos no pensé que iba a entrar, es más, pensé que nos comíamos 2 ó 3, y entré para aguantar la pelota y terminé convirtiendo", señaló.
Con Vranken en el terreno, el "Milan de Pergamino" alcanzó enseguida el empate, y lo mejor arribó en el minuto 50' con el rival jugado al ataque buscando el triunfo, el destino quiso que la pelota rebote en el árbitro y de esa contra corrió contra el arquero y definió abajo al palo derecho para decretar el 2 a 1: "Se me caen las lágrimas, terrible. Pensé en mi abuelo, que desde que tengo 4 años me trajo al club en la bicicleta y me llevó a inferiores, fue técnico, todo. Cuando le dije que iba a debutar en Primera fue a los 8-9 años", rememoró.
Ahí le cayó la ficha a "Tato", que recordó lo vivido anteriormente en la institución: "Fue una locura, algo inesperado. De estar en la tribuna ayudando al club y ahora me toca en la cancha y a esta edad, no la esperaba", manifestó.
Pasada la alegría, Rodrigo ya se enfoca en lo que viene, y eso es Unión de Sunchales el domingo a las 15. 30. en el Miguel Morales, como así también en sus objetivos personales: "Seguir trabajando de la misma manera, de convencerme a mí mismo y a los que creyeron en mí y seguir trabajando con humildad. Hay que seguir con tranquilidad para jugar como titular", culminó.